martes, 6 de enero de 2015

"Desde que te conocí supe que el mundo había cambiado, o que la vida, en sus infinitas casualidades, había preparado nuestro encuentro tramado de sorpresas, como se junta a dos personas que nunca pensaron en conocerse. Y eso, aparte de devolverme la cordura, me hizo entender que siguen existiendo personas que valen la pena, la alegría e incluso la incertidumbre de conocerlas.
Te vi y sentí el amago del destino en tus ojos, como si tu mirada trajese un mensaje que no logré comprender en ese momento. Cuando sonreíste advertí por medio de tus labios la perspicacia de la ternura que adornaba tu rostro, tomando forma en todo tu cuerpo, vistiéndote de una belleza singular que tú misma desconocías. Ya había sido tentado a tocar el final de un vacío infinito hasta que llegaste. Con esas manías, con esa ternura, con esa vacilante manera de ver la vida por su lado más amable y convencerme de enviar a la soledad de vacaciones mientras estés conmigo."

No hay comentarios:

Publicar un comentario