"Desde que te conocí supe que el mundo había cambiado, o que la vida, en
sus infinitas casualidades, había preparado nuestro encuentro tramado de
sorpresas, como se junta a dos personas que nunca pensaron en
conocerse. Y eso, aparte de devolverme la cordura, me hizo entender que
siguen existiendo personas que valen la pena, la alegría e incluso la
incertidumbre de conocerlas.
Te vi y sentí el amago del destino en
tus ojos, como si tu mirada trajese un mensaje que no logré comprender
en ese momento. Cuando sonreíste advertí por medio de tus labios la
perspicacia de la ternura que adornaba tu rostro, tomando forma en todo
tu cuerpo, vistiéndote de una belleza singular que tú misma desconocías.
Ya había sido tentado a tocar el final de un vacío infinito hasta que
llegaste. Con esas manías, con esa ternura, con esa vacilante manera de
ver la vida por su lado más amable y convencerme de enviar a la soledad
de vacaciones mientras estés conmigo."

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