“Alguien me decía que debía luchar por mis sueños,por las mañanas tranquilas y el café dulce.
Pero algunas veces se le olvidaba que el secreto de esa lucha estaba en
apreciar esas horas felices sin necesidad de clichés y un motivo de
celebración, ser feliz porque el día está soleado y puedes salir a dar
un paseo, o por el contrario; que el cielo esté completamente gris y la
lluvia adorne el paisaje.
Ser feliz no es una decisión y mucho menos un sentimiento; es tal vez un
estado de ánimo que no necesariamente lleva una sonrisa en el rostro,
pero si la tranquilidad en los días que parecen pesados y terminan
siendo una página más del libro.”
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