martes, 6 de enero de 2015


“Alguien me decía que debía luchar por mis sueños,por las mañanas tranquilas y el café dulce.
Pero algunas veces se le olvidaba que el secreto de esa lucha estaba en apreciar esas horas felices sin necesidad de clichés y un motivo de celebración, ser feliz porque el día está soleado y puedes salir a dar un paseo, o por el contrario; que el cielo esté completamente gris y la lluvia adorne el paisaje.
Ser feliz no es una decisión y mucho menos un sentimiento; es tal vez un estado de ánimo que no necesariamente lleva una sonrisa en el rostro, pero si la tranquilidad en los días que parecen pesados y terminan siendo una página más del libro.”

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario