Vaya uno a saber si me quiso, si de verdad se quedó con el azul de mis tardes y la melancolía gris de los días de invierno. En verdad es confuso, algo agotador saber que el café se torna frío al saber que ya no existen unas manos suaves y largas que me digan que me quieren con solo tomar mi cara. Me queda el recuerdo de las veces que fuimos más que un sábado en la noche,una cerveza fría y un cigarro lleno de metáforas.Vaya uno a saber si de verdad fue amor; pero en el fondo aún conservo los te amo de alquiler en el lugar favorito de mi memoria, en el pensamiento de un mañana y el parpadeo de sus ojos cuando juraba ser más eterno que un para siempre.
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