sábado, 9 de abril de 2016

Nadie le pertenece a nadie, lo se. Pero el problema es que yo misma elegí entregarme, pertenecerle, y en ese momento una parte de mi dejo de ser mía y paso a ser suya, para siempre. Porque uno cuando es feliz, piensa en la imposibilidad de deshacer esos momentos, no admite que un día ya no van a estar. Uno cuando quiere se niega a ver la realidad. Uno cuando ama, piensa que el otro esta dispuesto a lo mismo, que va a dar de la misma manera, hasta que todo cambia y reaccionas, logras mirar. Y en el instante que el otro se va, no te sentís del todo libre. Quedaste en él, no podes volver. Nunca mas. 
MF

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