Nadie le pertenece a nadie, lo se. Pero
el problema es que yo misma elegí entregarme, pertenecerle, y en ese momento
una parte de mi dejo de ser mía y paso a ser suya, para siempre. Porque uno
cuando es feliz, piensa en la imposibilidad de deshacer esos momentos, no
admite que un día ya no van a estar. Uno cuando quiere se niega a ver la
realidad. Uno cuando ama, piensa que el otro esta dispuesto a lo mismo, que va
a dar de la misma manera, hasta que todo cambia y reaccionas, logras mirar. Y
en el instante que el otro se va, no te sentís del todo libre. Quedaste en él,
no podes volver. Nunca mas.
MF
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