martes, 6 de enero de 2015
Vivían en un tira y afloja constante. Sus vidas eran eso, estirar la
cuerda hasta el punto en el que sabían que era el tope. Sabían
perfectamente hasta donde podían llegar para que no se rompiese. Vivían
siempre al límite, estirando hasta donde podían llegar, sabiendo de qué
manera hacerlo para hacer daño sin romperla. Estaban hechos el uno para
el otro, se conocían más de lo que alguien puede conocer a una persona.
Ella conocía todas y cada una de las caras que iba a poner según la
situación que fuese, como reaccionaba cuando algo le daba vergüenza,
incluso lo que pensaba en cada momento. Él conocía todas y cada una de
sus sonrisas, sabía perfectamente cómo iba a reaccionar, con sólo
mirarla sabía como se sentía. Sabían de todo, menos quererse. No tenían
término medio, o se querían matar o mataban por quererse. Y así seguían,
disfrutando de los días pares y a hostias los días impares. Estirando
de una cuerda que pensaban que nunca se iba a romper pero que finalmente
un día se rompió. Pasó un tiempo en el que estuvieron separados,
echándose de menos, pero también echándole la culpa al otro. Pero los
lazos que los unían eran tan fuertes, tenían una fuerza de atracción tan
increíble, que no aguantaron más de un mes estando así. Ambos deseaban
que todo volviera, incluso que volviese lo malo para poder tener lo
bueno de vuelta. Ella pensó que esta vez era la definitiva, que después
de lo que pasó esta era la oportunidad que les hacía falta para poder
ser felices juntos. Él no pensó nada. Y así empezaron, poniéndole ganas
porque suerte ya no quedaba. Quizás el problema de esta relación era que
ella continuamente esperaba algo más de él, algo que no llegaba. Y él
se cansaba de tener que estar haciéndola feliz y sacándole sonrisas
porque lo veía difícil. ¿Tan difícil que no vale la pena? Ella no pedía
tanto. Eso él nunca lo entendió. Entonces, llego un momento en el que
ella se alejó y él no la siguió. Fue ahí cuando ella notó que había
tomado la decisión correcta.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario