Acepto que aún escucho nuestras canciones pero ya no sufro por extrañarte. Ya no deseo tus besos a media noche, y mucho menos busco en el cielo tu estrella preferida. Aunque el adiós salió primero de mi boca no significa que doliera menos, pero entiendo que cada vez que algo termina, en el fondo comienza lo verdadero. Así que hoy las heridas se curan con nuevas canciones, con nuevos te quiero que cuelgan en la pared. Con nuevas fotos y versos que tal vez colgaré y una luz en el camino para que seas feliz: tu sin mi y yo sin ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario