lunes, 20 de octubre de 2014

A veces me canso de ser lo que sea que soy, de no ser, de soltar y de aguantar.
Me canso de tener una mirada que descubre y una boca que destruye, un olfato que reconoce y un tacto que no entiende.
¡Me canso!
Me caso de mi memoria tan precisa con algunos recuerdos que me duelen, me encienden, me… cansan.
Porque también me canso de mi fuerza sobrevalorada y de mi debilidad tan tímida que no sale, no se muestra y me rasguña.
Estoy cansada, sí, pero aún no me rindo… Sólo déjenme dormir cinco minutos más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario